Seguramente a día de hoy, ya hayas oído hablar de la dieta cetogénica y el ayuno intermitente.

Para los que no sepan, el ayuno intermitente es un tipo de dieta en la que se reducen las horas que se pueden consumir alimentos y el resto del tiempo guardas ayuno. Existen diferentes protocolos, pero los más comunes van desde las 16 horas de ayuno hasta las 24h, teniendo una ventana disponible para comer de entre 4 y 8 horas.

La dieta cetogénica, por otro lado, se basa en la idea de comer mayoritariamente grasas saludables, cantidad moderada de proteína de alto valor biológico y restringiendo la ingesta de carbohidratos por debajo de los 50 gramos por día, lo que puede causar que tu cuerpo entre en un estado metabólico conocido como cetosis. Durante la cetosis, tu cuerpo no utiliza la glucosa como fuente principal de energía, sino que esta energía vendrá principalmente de la grasa.

La sinergia de una dieta baja en carbohidratos junto con el ayuno puede llevar a diversos beneficios para tu salud como:

  • La combinación de ambas estrategias ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre más que si solo utilizamos una de ellas.
  • El ayuno intermitente promueve la autofagia, un fenómeno donde el cuerpo se come sus propios tejidos y células, pero en un buen sentido. La autofagia ayuda al cuerpo a remover compuestos tóxicos y dañinos, reciclar proteínas dañadas e incrementar la producción de cetonas comparado a hacer únicamente dieta cetogénica. Por eso es que combinando ambas obtenemos los veneficios de la autofagia en una forma muy eficiente.
  • La combinación de ambas dietas puede ayudarte a entrar en el estado de cetosis más rápido. Además, la dieta “ceto” por su carácter saciante, hace que el ayuno intermitente sea más manejable y que se traduzca en una pérdida de peso por esta reducción del apetito. La dieta cetogénica y el ayuno intermitente tienen el mismo objetivo metabólico – entrenar al cuerpo a quemar más grasa de forma más eficiente para obtener energía.
  • Ayuda a disminuir los niveles de estrés oxidativo y la inflamación en el cuerpo. La inflamación es un mecanismo natural del cuerpo que es beneficioso, pero que en exceso o de forma crónica se puede convertir en nuestro enemigo. También mejoran el rendimiento cognitivo y la neuroplasticidad.

Mientras que tanto el ayuno como la dieta cetogénica no son necesariamente parte una de la otra, es altamente recomendable la combinación de ambas si quieres maximizar tu salud y resultados. Solas, cada una tiene sus beneficios a nivel de salud y pérdida de peso, pero juntas pueden hacerte llegar a un punto óptimo de salud.

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